FIESTA DEL SAPITO Y LORITO CAMIÑA
COSTUMBRES DE MI PUEBLO
Para
situarnos en el relato que presentare que es parte del folclore del Norte grande, debemos recordar que el pueblo chileno
es una combinación en que se han
incorporado, una base ancestral indígena
araucana, indígena quechua , cultura
hispánica, y con mayor fuerza indígena aymara,
transculturización con sus propias costumbres de los pueblos
o grupos americanos.
Fiesta del Sapo y el Gallo
Corresponde
a una actividad utilitaria de, una “llamada
de la lluvia” y la limpia de canales” para la vertiente de
Pumire y Margarita Apulinaria del
valle de Camiña.
El
territorio de Camiña en la zona norte d
Chile. se origina en la cordillera de los Andes, en los manantiales de Agua Amarilla y Agua Verde o Apolinario
y Margarita que brotan a los pies
del cerro Pumire, el río que nutre todo
el valle que también recibe el mismo
nombre hasta desembocar al océano
Pacifico.
Esta
milenaria población andina con antepasados
aymaras, se ha caracterizado por un constante movimiento en su territorio, costa, valle, quebrada, y altiplano
Sus habitantes de se dedican principalmente a la agricultura desarrollada desde
tiempos prehispánicos a través de intrincados canales de regadío que van
nutriendo las chacras y terrazas convirtiéndolas en tierras productivas.
El
modo de vida andino está basado en la
reciprocidad, en las relaciones de parentesco, y al calendario ceremonial festivo-religioso tan propio de los pueblos
andinos.
La ritualidad es el punto de inicio de cualquier
actividad que conecta los ciclos de la
naturaleza la sociedad y la cultura y ancestralmente las festividades religiosas se realizan en
las tres estaciones que caracterizan los paisajes andinos.
v junt’u
pacha o época seca
v thaya
pacha o época fría
v jallu
pacha o época de
lluvias
Ceremonia del sapito
lorito
En
la cosmovisión andina el sapo es un
animal simbólico de la Pachamama, relacionado con la lluvia y la abundancia de
la vida, por otro lado el gallo también se vincula a la figura
de los cerros mallku (espíritu protectores
locales sagrados)
En
noviembre, la época seca o junt’u pacha
(agosto, septiembre, octubre, noviembre)
cuando se está próxima la estación de lluvias y el agua escasea más, se llevan
a cabo rituales o “llamadas de lluvia” en dos lugares simultáneamente, que
constituyen las dos
principales
vertientes de la parte alta, la Toma de
Gallo en Camiña y Sapito Lorito
en Chapiquilta, fiestas las celebran por las comunidades de regantes.
Este
ritual y fiesta colectiva utilitaria se realiza todos los años el 03 de Noviembre y corresponde a la limpia de acequias en la bocatoma
Ayapu en la propiedad de Humire donde llega el agua y realizar el trabajo colectivo de traspasar el
agua a la vertiente de Margarita Apolinaria, para
ser repartida a todas las chacras del valle de Camiña, Ancestralmente se
realizaba este rito en todo el territorio aymara que traspasa los límites
actuales de los países En la tradición aymara se traspasa el agua de una vertiente
a otra para provocar enojo y pelea entre
ellas lo que provocara la
lluvia quien lleva acabo el
ritual, debe tener cuidado de no
hacerlas enojar demasiado porque puede terminar en inundación enterrando sus
chacras y perder sus animales..
En
los recuerdos de los más antiguos habitantes, los agricultores buscan sapos y ranas en las acequias y plantas de agua para subir acompañados de músicos al cerro sagrado donde se realizan ritos, el croar de los
sapos y ranas atraerían las aguas que mandan los espíritus de los cerros en
forma de lluvia. A los cerros se les pagaba con vilancha (sacrificio animal) podía ser llama, cordero, gallo.
La
ceremonia inicial (1993) es realizada
por los pasantes (personas encargadas durante un año de organizar y
costear una festividad “pasar la fiesta”) proceden en primer lugar a realizar una ch´uwa ritual en que participa el sapo que propicia
las lluvias, phawa o rogativa (con
libación de alcohol) donde se realizara la limpieza, con elementos que conforman
el ritual, es una ofrenda que incluye hojas de coca semillas untos dulces fetos de llama k’oa, copal plantas
aromáticas para sahumar , purificar el ambiente y “hacer las veces “se dice a la acción que también se conoce
como ch´allar con alcohol y hojas de
coca, con eso piden permiso a los cerros, a la tierra, para
empezar a limpiar, antiguamente, la persona que tenía más tierra, era el que
conducía la ceremonia. Ahora la realiza por elección popular, el Alcalde de Aguas.
Realizado el ritual del permiso, por la
acequia del rio comienza la
limpieza pidiendo a los agricultores que
al terminar la faena se dirijan al
floreo a un costado de la iglesia
del pueblo, donde también se elegirá al Alcalde
de agua que repartirá el vital liquido a todos los agricultores a lo largo
de la quebrada para el siguiente año.
El trabajo de desenraizar
pastizales, sacar piedras, lo realizan hombres y mujeres entre bromas, cantos y
espacios para comer y beber ya
que les tomará gran parte del día
tener los canales limpios para que el vital líquido corra rio abajo por
la quebrada.
Terminada
la faena, hacia el atardecer se reúnen en el pueblo para realizar el floreo, (ritual que reúne a toda la comunidad que comparten la
responsabilidad de cuidar la tierra y sus frutos que ven la naturaleza como un ser vivo con la
que se debe mantener una relación de respeto y reciprocidad)
El
alcalde tiene a su lado un sapo, animalito
que es el guardián de la tierra, proceden entonces a la chalta en un acto de agradecimiento por sus dones
Pedirle la bendición para una buena cosecha.
Todos
los asistentes proceden a chaltar
por la tierra “en buena hora” y el sapito
símbolo de fertilidad. es mostrado por cada uno de los que hacen la rogativa, “sapito lorito dame agüita
para regar mi chacrita, “sapito lorito dame agüita para regar mi maíz, mis zapallos,
y zanahorias” , “sapito lorito que no
falte el agüita para mis animales” “cur
cur cur” (imitan el croar del sapo) ritual,
de petitorios y agradecimientos por el éxito del nuevo ciclo de siembras y
reproducción del ganado, reconociendo la conexión entre el ser humano el entorno natural y la Pachamama uniendo a la comunidad en torno a un objetivo común y
ancestral que fortalece su identidad
cultural.
Posteriormente
se procede entonces a chaltar con todos los agricultores y a brindar con el licor típico del Valle, la chicha de maíz, Los músicos con sus
cajas y pitos alegran el ambiente, las comparsas tradicionales respectivas de
esta fiesta utilitaria son lakitas,
sikuris y lichiguallos el pinquillo especie de flauta con la que se inicia el primer baile de la época de lluvias,
relacionado con el”empadre”
(apareamiento de los llamos), y entre los jóvenes ( relaciones sexuales) , relacionado con la fertilidad de la tierra.
La
fiesta suele durar hasta que hay música y el cansancio les haga retirarse al
descanso.
Algunas
festividades religiosas se mueven pero
el 3 de noviembre Rogativas de Lluvia con la fiesta del Sapito Lorito son
sagrados, esos no se mueven,
“Ahora somos muy pocos católicos, la
mayoría son pentecostales o adventistas, ya no participan de la fiesta, no
bailan ni toman, lo que ha hecho no seguir con la tradición, y tampoco van a los pies del cerro a
chaltar esa costumbre ya se ha perdido,
porque puros viejos la hacíamos como nos enseñaron nuestros padres “
Estos
ritos agrícolas han ido perdiendo
la forma de realizarlos debido a la
emigración de las familias buscando educación para sus hijos provocando el despoblamiento
quedando solo los ancianos y jóvenes que solo pueden acceder a la educación
básica. (1990)
Con
los intercambios comerciales de los productos agrícolas, la tecnología, el apoyo de instituciones y gubernamental,
los habitantes han regresado teniendo más
herramientas para permanecer y
desarrollarse en su pueblo, retomando sus tradiciones.
Bibliografía
v Villagrán y Castro 2004. Espinosa 1996, Martínez 1989
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no más. Los Ritos Agrícolas en la Región de los Aymaras Cristianos
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de mi Pueblo 1983